La lencería para el nuevo hogar

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Antaño, preparar el ajuar para el hogar de una nueva pareja de esposos era una tradición que se representaba como un elemento fundamental para el matrimonio, era casi tan importante como el matrimonio mismo.

La lencería para el nuevo hogarTradicionalmente, era la novia quien proveía el ajuar; se trataba de ropa interior, lencería (sábanas, manteles, servilletas) y de uno o más vestidos, según la riqueza de la familia (en la tradición judía era el hombre quien proporcionaba la lencería para el hogar y la ropa de cama, mientras que a la novia le correspondía la ropa interior).

Para ir guardando el ajuar para el hogar y el ajuar personal, se hacia un baúl de madera, bellamente decorado. Los materiales utilizados para las piezas y prendas de lencería eran usualmente organzar, lino puro, seda, algodón, adornados blanco sobre blanco con lino lujoso de damasco, incrustaciones o bordados a mano y embellecidos con la inicial de la novia y, posiblemente, con la del novio – particularmente en el caso de los matrimonios pactados-, sabiamente entrelazadas a la manera de un monograma. La lencería se componía así de 8, 12, 16, 18, 20, 24 y hasta 30 artículos de ropa, siempre estrictamente en número par.

La larga preparación del ajuar se llevaba a cabo al interior de los muros domésticos.

La lencería para el nuevo hogarLa futura novia, desde que era niña, era instruida por su madre, abuela u otras mujeres de la familia en el arte del bordado, para que poco a poco, ella misma fuese elaborando toda la lencería básica para su futuro hogar. La preparación del ajuar era lenta, el bordado era todo a mano, puntada por puntada.

Las niñas de buena posición económica o de la nobleza, también eran adiestradas en el arte del bordado, pero la confección de su ajuar compuesto de algunos artículos muy finos (por la presencia de encajes y bordados incluso en hilos de oro o plata), era característica, en general, de ambientes “especializados”, como los conventos.

Sea cual fuere la posición social, el ajuar, además de ser una obligación para la novia, era un elemento fundamental para presentarse bien a la nueva familia y a toda la comunidad. En realidad, formaba parte de la “dote”, al punto que cuando una joven de familia rica se casaba, para llevar todo el ajuar se necesitaban tantas carrozas y una casa grande para guardarlo; esta era la riqueza de la novia.

La presencia o ausencia de un rico ajuar no era sólo una cuestión individual y, por supuesto, de prestigio de la familia (el ajuar era exhibido públicamente antes del matrimonio), sino que era vivido por la comunidad como una garantía social, ya que definía el estado de “matrimonio” de un elemento de la sociedad y, por lo tanto, la perpetuación del orden y la estabilidad social. Afortunadamente, para finales del 800 la costumbre de exponer el ajuar se hizo menos popular, y de hecho se consideró de mal gusto.

La lencería para el hogar actual

Si bien hoy también, cuando un pareja está instalando su casa, la lencería es un aspecto muy importante dentro de las necesidades para el nuevo hogar; el ajuar se ha trasformado en una serie de artículos prácticos, de buena calidad, coordinados entre sí y con el resto de la decoración y el ambiente que deseen crear los recién casados.

Además, la mayoría de las mujeres no crece aprendiendo las habilidades de costura, que eran tan importantes en las generaciones anteriores; pues hoy en día las mujeres son estudiantes o profesionales ya confi rmadas que, al igual que sus futuros esposos, trabajan y tampoco disponen de tiempo ni gusto por tales quehaceres (aunque desde luego siempre hay excepciones, pero lo hacen más bien por hobby, mas no por obligación).

Siguiendo el aire de los tiempos, las parejas modernas encuentran lo que necesitan para instalar su hogar en la diversidad de almacenes y comercios que hoy existen en todas partes e, incluso, cuando van a comprar lo que necesitan; generalmente lo hacen juntos, para poder escoger los colores y el diseño que les agrade a ambos.

Sin embargo, si algo probablemente no se ha perdido, seamos tradicionales o no, es la ilusión, el encanto de escoger los elementos y artículos que nos van a ser necesarios para instalarnos en nuestro “nidito de amor”, así que a continuación detallamos los artículos básicos que debes adquirir para dotar tu hogar de los elementos indispensables de lencería; pero recuerda, sobre todo si eres un poco supersticiosa, mantén la regla del número par.

Para la cama matrimonial

  • Sábanas: al menos cuatro juegos, con sus respectivas fundas de almohada
  • Edredones: uno para invierno y otro para verano
  • Cobijas o mantas (opcional): dos
  • Sobrecamas: cuatro
  • Fundas para cojines: ocho (dos por cada juego de sobrecamas)Cubre colchones: dos

Para el baño

  • Toallas de baño: media docena (6)
  • Toallas medianas: cuatro
  • Toallas para las manos: seis para el baño de la pareja
  • Toallas de mano para el baño de invitados: seis
  • Alfombras de baño: cuatro

NOTA: No olvides que si dispones de una habitación de huéspedes con baño incorporado, también deberás dotarlos de su propia lencería.

Para la cocina

  • Toallas de cocina, para las manos: cuatro
  • Paños para secar los vasos: seis
  • Paños para secar los platos: seis
  • Paños para secar los ollas: seis
  • Guantes y agarraderas para coger las ollas u platos del horno: dos juegos
  • Delantales de cocina: dos
  • Paños para limpiar el polvo: dos

Para la mesa de comedor

  • Manteles para la mesa social: un blanco, con sus respectivas servilletas y dos en los colores de su preferencia, asimismo, con sus respectivas servilletas.
  • Caminos de mesa (opcional, para decoración): dos
  • Manteles para la mesa de diario o desayunador: dos y/o dos juegos de set de mesa

Generalmente, las cortinas para toda la casa, así como los cojines que adicionalmente puedas necesitar tanto para el dormitorio como para la sala principal u otra sala de estar (si dispones) y talvez hasta las alfombras, también forman parte de la denominada lencería para el hogar. Por suerte, hoy en día puedes encontrar todo lo necesario tanto en tiendas especializadas como sitios de ventas por catálogo a través del internet; con la ventaja adicional de que existe una infinidad de diseños y motivos para que logrees crear un ambiente perfecto y armonioso en tu nueva casa.

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